
Esto es el colmo de los colmos de un colmo que creía haberse colmado, y explicaré qué es lo que ha ocurrido para que repita tantas veces una palabra en una frase: Vista es un fracaso, con lo que Microsoft ha decidido que ya es hora de... relevarlo.
Windows 7 será
el previsible sustituto carambólico de Windows Vista. No es sólo que el sistema operativo no funcione tan bien, o tan suavemente, como el maduro y fermentado Windows XP, el SO más popular de toda la familia Windows, sino que: absorbe demasiada memoria RAM y de video(maximiza demasiado el aspecto gráfico de ventanas y escritorio con una optimización cuestionable); cambia por completo muchos aspectos técnicos y herramientas de toda la vida, a las que nos habíamos acostumbrado con XP; hunde expectativas, desde luego, por la puñeta de que se supone que es una novedad interesante pero no aporta más que nuevas dificultades; se cuelga, y mucho; interfiere con programas normales, como juegos de ordenador; y no ha sido debidamente adaptado a ciertas piezas de hardware, con lo que hay problemas considerables, más numerosos de lo habitual para un Windows nuevo. No es sólo que se trate de un SO demasiado maduro, VIEJO;
se explica muy bien en este artículo de ELPAÍS.es, que recomiendo encarecidamente.
Este aborto, este feto malayo, este... Windows Vista... va a acabar, al parecer como los Windows ME, Millenium, etc. En otras palabras: en la papelera de reciclaje.
No deja de ser frustrante que yo haya comprado el puñetero Vista a principios del verano. Pero, claro, Bill... no podías evitar esperar hasta que yo lo tuviera, ¿verdad, soberano HIJO DE PUTA?

(Arriba, el más odioso de los hombres, con la cara de memo que tiene, a quien detesto especialmente. Pero con cariño y camaradería. Aquí abajo, la sirena del último aborto de Microsoft, Windows Vista; no os dejéis engañar, hará que os choquéis con las rocas y os devorará mientras nadie mire)