lunes, 30 de junio de 2008

La tiranía de la estupidez

No hay remedio que valga la pena, en absoluto.

No se puede encontrar cura
para tal dolencia
en la que no hay sufrimiento
hasta que desaparezca la causa.

Frío, frío en lo profundo,
y aire cargado y templado
en los fuelles difusos
de los hombres que resuellan.

Qué negra voluntad (o ilusa)
con bloques de redes blancas
(¿tejidas por arañas?)
la que nos mueve.

No hay solución que nos de alma,
tan sólo los problemas,
que dicen ser soluciones hasta mirarles a los ojos
y percibir el engaño.

¡Y qué engaño!
¡Qué dictadores emboscados,
qué patrias salvadoras!
¡Qué formulas milagro,
que agrias amadoras!

¡Qué lejanas flores
en lejanos tarros,
tornero, qué hiciste antes,
de ambos, con qué barros!

Falsos, todos falsos,
problemas y soluciones,
y "soluciones" que daros,
y marchas militares y bandera
y goles y dinero y trofeos humanos.

No me lo creo.
No hay remedio.
No hay cura.
Estáis enfermos;
enfermos de mentira,
abyectos sufridores
de verdades retorcidas,
que tragáis sin temores
cualquier bazofia fina
que os ofrezcan y adornen.

¿Disfrutáis? ¿Hay placer
en vuestra crédula sonrisa?

¿Acaso os reís de mi,
y deseáis mantener viva
la osada y joven rebeldía
de quien sufre tal porfía?

¡Piara maldita, te maldecimos
quienes sabemos que te revuelcas
en lo que defecan tus asesinos!

¡Cuadra sucia, oh, inconsciencia,
icónica y áurea mediocritas,
no me conviertas en objetivo!

¿Merece la cura, la mano que cura,
la gente que reniega de la salud
que les da el saber, la cultura,
el fin de la larga era sin luz
de una gastada Leyenda en sepultura,
Negra de caciques y cadáveres?

Y, acaso... ¿no la merece?

NO SÉ QUÉ DECIR; PERO NO HAY ARISTOCRACIA MÁS VOLUBLE QUE LA DE LOS SABIOS.





Este taco de romance mal hecho plantea una duda mía; ¿es nuestra sociedad, títere y espejo de lo que nuestros "señores", los grandes amos de la moda, la publicidad y las corporaciones multinacionales, pretenden para ella, mejor o peor que lo que lograríamos con la victoria de una cultura regida desde arriba por los cultos?

Mis dudas.

Aprovecho para felicitar a la selección la victoria de ayer. A ver si nos enteramos, que hasta yo cometo este error; NOSOTROS no ganamos la Eurocopa. La ganaron ELLOS. Los Veintitrés de Aragonés.

Olé.

domingo, 22 de junio de 2008

Vergüenza, desvergüenza y total ausencia de vergüenza

Vergüenza: Sentimiento que produce una falta cometida, o una acción deshonrosa y humillante.

Desvergüenza: Falta de vergüenza.

Total ausencia de vergüenza: 1. falta de consciencia acerca de los dos conceptos anteriores 2. ser político europeo 3. ser Berlusconi.


Hace unos momentos leía en El País, literalmente, "Europa se ancla a la derecha". No es una novedad para mí. Pero verlo así, con letras grandes, en negrita, encima de un montón de letras más pequeñas, es algo que me desquicia.

No, no es que no lo supiera. Ser consciente de ello me ha inquietado. Y he hecho algo que, pese a que sé en qué va a resultar, me quema ambos hemisferios, en la parte de maldecir.

En un artículo a dos páginas, Cristina Galindo y Pere Rusiñol van explicando cuales son los problemas de Europa. No, perdón, corrijo. Los "problemas" de Europa, de una euroderecha avasalladora, que ha triplicado o cuadruplicado su presencia en el Viejo Continente en los últimos años. España, como de costumbre (y, a mi parecer, por suerte esta vez) va a contracorriente.

Las izquierdas europeas han sido relegadas a una función terriblemente solitaria, en la que llevar la contraria a las derechas (claramente distinguibles como derechas) es una batalla perdida de antemano en los organismos dirigentes de nuestra bienamada Unión.

Quienes me conocen personalmente saben que nunca le he dicho que no a Europa. Incluso hoy entiendo, al menos a medias, los motivos que impulsan a los dirigentes de los veintisiete a adoptar medidas nuevas para problemas viejos. El problema no es que intenten resolverlos. El problema es cómo los resuelven.

En lo que, creo, puedo llamar una editorial minúscula de El País, en las mismas páginas mencionadas, se refieren a "Las iniciativas de la polémica". Es cierto, son polémicas. Es cierto, son iniciativas. Pero el titular, aunque sea exacto, es demasiado flojo.

Inmigración, antiterrorismo y condiciones laborales son los tres puntos que, al parecer, son "iniciativas" con una cierta carga "polémica". Yo definiría las medidas correspondientes como "crímenes", "ridiculeces" o "¿desde cuando nos copiamos de China?"

Medidas que incluyen la retención de los inmigrantes, y la inmediata "devolución" de los menores que lleguen en patera a países diferentes a los de origen, por ejemplo. Y no estoy hablando de las medidas que ciertos países concretos (como Berlusconi, SA o la Francia Imperial, por decir dos) ya han empezado a aplicar o están pensado seriamente.

Medidas antiterroristas, fundamentalmente impulsadas por un aterrorizado Reino Unido, que aumentará de 28 a 42 días la detención sin cargos a sospechosos de terrorismo. ¿Os imagináis que, de golpe, un bobby inglés os coge en el aeropuerto, os encierra en una celda y os mantiene en ella casi un mes y medio, para soltarte luego sin necesidad de darte ninguna explicación? Suecia llega bastante más allá. Una nueva ley permite sondear todos los correos electrónicos y llamadas telefónicas que quieran los investigadores. TODOS. SIN RESTRICCIONES. Por alguna parte, los autores del artículo mencionan 1984, y muy acertadamente, a mi parecer. Finalmente, Francia plantea eliminar a los abogados defensores durante los primeros seis días de detención. Se acabó aquello de "¡Quiero ver a mi abogado!"; rien de rien, mon ami le terrorist.

Lo que más gracia me ha hecho, no obstante, han sido las nuevas reglas de juego en el campo laboral que el Nuevo Orden Europeo (¿puedo llamarles así?) han decidido aplicar para... "ser más competitivos". Sí, sí, comprendo que Asia se nos está comiendo por los pies, pero tío, es que la jornada mínima de trabajo semanal va a pasar a 60 horas (78 en "casos excepcionales"), ¡sesenta horas semanales! ¡Como mínimo!

En honor a nuestro Gobierno, debo reconocerle que, por lo menos, y siendo leales a las ideas de la izquierda socialista, se niega a este atraco a mano ar... errr, a estas reformas laborales.

El artículo explica la implicación de los países del Este, de la crisis económica actual, de la nueva ascensión (levemente mesiánica, se diría) de la derecha en Europa, junto con la postura contradictoria (o, directamente, incoherente) de los laboristas de Gordon Brown, de apoyo a propuestas típicamente asociadas al recorte de libertades con las excusas de la "guerra contra el terrorismo". No es que niegue la existencia de amenazas, y supongo que algo habrá que hacer, pero sigue resultándome completamente ajena la dureza de gente que, teóricamente, debe gobernar en democracias, no en oligarquías empresariales del siglo XXI.

Porque, sinceramente, y si no les importa, les invito a un ejercicio de intuición. ¿Quiénes, de entre los gobernantes europeos, esa selecta élite culta, tolerante y moralmente iluminada, tiene una economía modesta, y carece de contactos en la industria, las corporaciones... que van a lograr ser "más competitivas" gracias a sus nuevas medidas? Carezco de datos, y por ello he dicho intuición, y no deducción, pero creo que casos extremos, como el de Berlusconi, SA (dentro de poco, rebautizará a la bota con su nombre) ilustran bien la actual deriva, la degeneración, de lo que soñamos como una Europa libre, unida y rica en culturas y sociedades, basada en el Estado del Bienestar que nos distingue como una entidad bien diferenciable de EEUU y los grandes países productores y consumidores asiáticos.

¿Son necesarias las reformas? Sí, sin duda. Pero el intento de conseguir una especie de democracia corporativa a partir de las excusas de "la inmigración, el terrorismo y la competitividad" me parece tan, tan criminalmente de derechas, que puedo decir que Franco estaría orgulloso. No es tan difícil de imaginar; "la conflagración árabe-coreana", "la pertinaz subida del petróleo", "centinela de Occidente (contra la inmigración)"... frases de ayer y de hoy, readaptadas para servir a un propósito más elevado. ¿Cuál es? Ni idea. Bueno, sí, tengo mis ideas.

Así pues, Sarkozy-Bonaparte, Angélica Merkel y Busconi se las están apañando para convertir Europa en su patio de recreo particular. No me considero espectacularmente de izquierdas, pero tampoco puedo creer que los europeos vayan a permitirlo.

¿... verdad?


(Os dejo con un amigo de Grub, que, tras venir a la Tierra buscando a su colega extraterrestre, ha contemplado Europa y Estados Unidos, no necesariamente por ese orden. Su valoración preliminar de la visita es la reflejada en la viñeta anexa.




¿Qué puedo decir? Está muy lejos de su hogar.)

lunes, 16 de junio de 2008

IT'S INDIE FOR LIFE, BABY


Acabo de ver (con mis respetables progenitores) la última película de Indiana Jones. Sé que será la última, porque no puede subir más en la escala cósmica.

Tengo motivos para decir eso, creedme. Coge a George Lucas, más Steven Spielberg, más Han So... digooo, Harrison Ford, y tenemos el final definitivo de una de las sagas más grandes de todos los tiempos. Efectos a cascoporrillo, masas ingentes de extras generados por ordenador (y no), hormigas gigantes, malos muriendo de formas interesantes, más efectos, cantidades incalculables de decorados de cartón piedra y, por algún motivo que no logro entender, un personaje al estilo Rebelde sin Causa que hace que la película desmerezca. Bastante. Al menos, al principio del filme.

Por otro lado, debo reconocerlo, Ford sigue estando a la altura de las circunstancias de los rodajes de su personaje estrella. Porque, también hay que reconocerlo, los personajes de Han Solo y el de Indiana Jones tiene un indudable parentesco, mayor que el que Lucas, su padre putativo, puede asumir; estos primos hermanos, cuyos parecidos van más allá de la indudable similitud en su (casi inexistente) respeto a las normas, en su desdén al peligro y en su chocante, muy chocante, sonrisa torcida (patentada por Ford, estoy seguro; por mucho que la intente repetir delante del espejo, soy incapaz, y eso tiene que ver con el copyright, de algún modo que no comprendo, pero seguro). Tal es la similitud que podemos asumir que, en ambas sagas, Ford representa al mismo personaje, salvo que Indie tiene su látigo y Solo tiene a su wookie.

¿He mencionado ya los efectos? Estoy seguro, pero no está de más mencionarlo por duplicado. Por triplicado. Había cierto número de... muchos... efectos.

En realidad, algo que caracteriza plenamente a Indiana, su fiel látigo, está algo marginado en la película. Una pena. Puestos a mencionar detalles desagradables, supongo que no puedo dejar de mencionar que el personaje de Mutt Williams, el mencionado individuo con moto, chupa de cuero y aspecto de James Dean, no es santo de mi devoción. Asimismo, la actuación de la ex-pareja de Indie (interpretada por Karen Allen, una vieja conocida de Jones, Marion Ravenwood) es algo sosa, no por falta de talento, sino por mal doblaje y guión sumamente cercenado. Dios sabrá por qué, no yo.

Como puntazos de la película, bueno, las actuaciones del bueno y la mala. Cate Blanchett se ha ganado mi respeto, si bien es una villana algo prefabricada en ciertas ocasiones, pero el esoterismo es siempre una cualidad que aprecio en las chicas malévolas de las películas. Especialmente, si están al servicio de algún régimen de terror con un megalómano al frente.

Por cierto, la transición de nazis a comunistas ha merecido la pena. O, al menos, no me ha decepcionado. Los rusos mueren igual de bien que los alemanes. Y suelen ser igual de inútiles. Pero, ¡qué le vamos a hacer!

Aún y así, los gags y episodios humorísticos, solapados con las escenas de pelea de la película, no se hacen de rogar, y menudean en la última obra sobre el arqueólogo. El doctor Jones sorprende, ya lo creo, a pesar de su edad y gracias a su larga experiencia en luchar contra los malos, salvar al mundo y quedarse con el tesoro (bueno, no mucho), los méritos y la chica.

Bueno, con la mujer. Que esta vez es una mujer hecha y derecha. Quiero decir, "madura". Hoy en día, te arriesgas mucho con expresiones como "hecha y derecha".

Por último, el recurso fácil al Área 51, tan de películas americanas, me ha hecho sonreír; al principio, pensaba "¿tan bajo habéis caído, Steve, George?", pero ha sido mucho mejor de lo que esperaba.

Lo de sacar a Roswell ya me ha arrancado risitas.

Todo ello, aderezado con las inmediatas dudas que acarrean las superproducciones, especialmente las de aventuras; ¿cómo es que la pólvora es tan magnetizable? ¿De dónde salen todas esas luces en una catacumba del siglo dieciséis? ¿Es que nadie ha sobrevolado El Dorado?

Supongo que los gazapos forman parte ya del nutrido anecdotario de la magna obra de Spielberg. Y de Lucas. Y, por ende, de Ford. Pero, imagino, no es sólo culpa suya.

Finalmente, para cerrar esta crítica tan poco crítica, quiero añadir que Indiana Jones no ha sobrevivido ni de lejos, ni por asomo, lo que ha sobrevivido en esta película. Ni siquiera lo pienso dudar, y de ahí el título. Recuérdenlo, niños, si tienen una nevera en casa, ¡que esté forrada en plomo! Y no me preguntéis más, o caeré en el destripamiento de una película que merece la pena.

Merece la pena.

¿He hablado ya de los efectos especiales?


A FAVOR: Divertida, rápida, interesante, irreverente, sin una pizca de aburrimiento. Efectos. Personajes y escenarios están bien trabajados. El desarrollo y el principio de la película son muy buenos, y se disfrutan casi todas las escenas de conversaciones y peleas.

EN CONTRA: A veces, el argumento flaquea. Imprecisiones históricas a saco. ¿Demasiados efectos? Tal vez los fieles al doctor Jones se sientan decepcionados con el final.

SALDO: Definitivamente, es digna de verse, a ser posible en el cine. Si no, me temo que pierde mucho. Indispensable si te gusta el cine impresionante y elaborado.

viernes, 13 de junio de 2008

La publicidad de las papelerías

¿Aparentemente absurdo? Bueno, supongo que sí. Debe parecerlo. La pregunta, en realidad, no es tal. Como título, "la publicidad de las papelerías" tiene una entidad independientemente absurda. No es de extrañar, pues, que la frase que sigue sea, igualmente, absurda, dado el contexto:

Si hay algo que detesto, es, entre otras muchas cosas, que me tomen por imbécil.

Y ahora tengo que decir algo que aclare un poco por dónde voy, como:

Claro está que resultaría absurdo acusar a alguien de tomarme por imbécil, teniendo en cuenta que la gran mayoría de la población mundial no sabe que soy ecologista.

Tal vez haya acelerado un poco la explicación... Intentemos arreglarlo.

La cuestión es, por supuesto, que las papelerías no son un negocio especialmente tendente al conservacionismo natural. Su negocio requiere que se talen árboles. En cantidades considerables. Desde hace algún tiempo, intento comprar sólo papel reciclado, el único negocio realmente considerado hacia la naturaleza que tienen las papelerías, pero los profesores de mi Facultad, mis padres y casi todos mis compañeros han olvidado la existencia de un elemento tan útil en nuestra vida cotidiana.

Una pena; pero creo que ya he logrado encaminar la entrada.

De todos modos, comprendo que el negocio en sí de las papelerías, a pesar del auge de las nuevas tecnologías de la información, que permiten el almacenamiento de datos en soportes tremendamente más sofisticados y respetuosos con el medio ambiente (aunque el gasto de energía sea considerable, y, por tanto, no sean tan respetuosos, la verdad sea dicha), es lucrativo, e incluso puede tener un cierto encanto. Pero, como cualquier otra empresa personalizada, creada por pequeños empresarios y dirigida por pequeños empresarios, una papelería es un sitio... bueno, básicamente es una carnicería de vegetales.

Sé que ciertas cosas no pueden evitarse, y que el gasto de papel para hacer libros es, más que un gasto, una inversión que merece la pena.

Ahora bien... Detesto, detesto de veras que ciertas papelerías den, con cada compra de X euros, un folletín con todo el stock de la tienda en cuestión, cosa sin duda encomiable si se lo das a un encargado de material para oficinas. Si llego yo, pidiendo rotuladores y un archivados, no es tan admirable.

Comprendo que se trata de reforzar y facilitar los vínculos entre empresario y cliente, de ayudar a establecer una sana relación de "negocios". De establecer un precedente de amabilidad. Y, desde luego, de hacer publicidad.

Desde luego, entiendo todo esto. Si me dices que te dan un listado de las cosas que se venden para echarte un cable, no puedo criticar.

Si me dices que te dan un folletín de papel para hacer publicidad, cuando te venden un par de rotuladores, te diré que desearía que los susodichos sufrieran el tormento de un árbol desde que entra hasta que sale de una fábrica papelera (mmmh... papel rojo).

Bueno, algún día hablaré de lo absolutamente antiecológico que me parece que den en casi todas las grandes superficies folletines con precios. Folletines de papel. Claro.

martes, 10 de junio de 2008

Presentaciones (Opus nº 1 en Cuac menor)


Estos últimos meses me ha pasado de todo. Creo que han afectado seriamente a mi carácter.

He empezado a apreciar más cosas que antes tenía por inalcanzables para ratones de biblioteca como yo. He empezado a disfrutar de lo que estudio (o, mejor dicho, disfruté hasta que me dijeron qué día eran los exámenes. Los siempre odiosos y odiables exámenes). He empezado a leer webcomics, que quitan menos tiempo que la lectura seria, y también periódicos de forma más o menos seria (aunque no mucho tiempo, la verdad... me falta el tiempo). También he empezado a ver cine de mayor "calidad" y originalidad que lo que ponen en el cine (mayoritariamente, al menos) hoy en día. Y etcétera.

Me encuentro especialmente feliz porque, ¿saben, caballeros? Soy el flamante propietario de un verano enterito, sin estrenar. Tendré que irme de vacaciones, a un curso o dos, hacer ciertos estudios para un septiembre de Francés de la Escuela de Idiomas y leer por mi cuenta lo que nuestro incompetente profesorado de Fisiología ha dejado sin explicar (si los susodichos profesores leen esto, el abajo firmante no tuvo nada que ver con la frase antedicha; gracias y buenas tardes).

Me encuentro, por otro lado, especialmente confuso, porque no he visto mucha luz solar en los últimos días, y porque las luces y los colores me confunden con sorprendente facilidad, y estoy muy rodeado de luces extrañas que parpadean... y parpadean... parpadean... parpaparpaparpa...

(Sonido de bofetada)

Gracias, mano.

Como íbamos diciendo, que estoy especialmente confuso también porque me encuentro con la perspectiva de una enorme cantidad de tiempo libre y, como todos los veranos, con un taco de planes interesantes de los que sólo cumpliré (me lo veo venir) uno o dos. Me imagino que todos estaréis de acuerdo conmigo en que el verano es una etapa de procrastinación inefable en la que los pajaritos cantan y las nubes no se levantan, a no ser que la observación se realice en la igualmente indescriptible ciudad de Huesca, en la que el clima siempre lleva la contraria.

También me encuentro especialmente confuso con cierta persona que ha logrado trastocar los mismos cimientos de mi ya de por sí desequilibrada naturaleza en los últimos dos meses. Buen momento, dicho sea de paso, para alteraciones. Buen momento. Justo antes de los finales.

Si es que...

Y ahora que por fin estoy de vacaciones (o casi, ya que el examen del jueves es reducido y su dificultad abrumará sólo a los locos que quieran obtener matrículas, entre los que no me encuentro yo, que soy un loco más modesto), me he dado cuenta de que varios de mis planes han ido cancelándose sólos durante estas semanas de exámenes. En fin. Habrá un curso de verano, eso seguro. Habrá al menos una asignatura que estudiar. Habrá un número indeterminado de tareas creativas que acometer, un número indeterminable de películas que ver y un número indefinible de muertes que planear en un número igualmente inde-algo-ible de juegos de ordenador.

Como, evidentemente, también empezaré a emplear en masa el 3d SketchUp!, programa de dibujo en tres dimensiones al que me aficioné durante el primer cuatrimestre, y seguiré escribiendo conforme me vaya entrando en gana, puedo decir que espero mantenerme ocupado este verano. Dejando tiempo suficiente para salir y volver a ver a mis buenos amigos, tanto los de aquí como los de allí y los de más allá. Intentaré también parar un poco en el salón de estar de casa, para estar con mis padres, a los que, paradójicamente, no he visto mucho durante el curso (estar fuera de casa diez horas al día provoca increíbles efectos secundarios).

La lástima es que perderé de vista a la gente de la Facultad, y es posible que muchos desaparezcan de mi vida este fin de curso. Y es una lástima, porque son gente de primera categoría.

Es muy probable que, además, muera durante este curso. Muy lentamente. Con astillas bajo las uñas.

No, en realidad no tenía pensado lo de las astillas. Pero os lo habéis creido, no lo neguéis.

En fin. Como declaración inicial, declaro que este blog se usará para hablar diariamente (o no) de temas tan interesantes como reflexiones filosóficas, videojuegos, películas, libros, estudios, realidades sociopolíticas, pituras de pared, Sinatra, música, el tiempo que hace, la rotación de la Tierra, el inminente Apocalipsis bis (el primero iba a ser en el año dos mil, ahora toca el del 2012), la aún más inminente crisis económica, el futuro de la humanidad, la estupidez de la humanidad, los dibujos animados de la humanidad y de otros muchos temas, intentando hablar de ellos de una forma completamente respetuosa hacia los aludidos y siempre con intenciones intachables.

Claro que todo esto es susceptible de cambio. Cuando al autor le venga en gana, de nuevo. Para eso es el autor.

También declaro que 42 es el número más maravilloso del universo. Pero como el universo es un pañuelo, a nadie se le ha ocurrido hacerle una película, como a numerajos de segunda, como 23, 13 o 7. En todo caso, eso no viene a cuento. El 42 será tema de una entrada propia. Algún día.

¡Doy por inaugurado este blog!

(Se corre la cortinita con la plaquita al fondo. Fotos. Gente gritando y aplaudiendo.)




(Arriba, una de mis idas de cabeza con el SketchUp. Postearé más conforme las vaya haciendo.)