jueves, 25 de diciembre de 2008

Mi Mensaje de Navidad

DIAMANDA TELEVISIÓN PRESENTA
EL MENSAJE DE NAVIDADES DE ALANTHOS



NO, NO OS VAIS A LIBRAR DE MI ESTE AÑO... TAMPOCO ESTE AÑO... MWAHAHAHAHAH...


Homenajes aparte, el mensaje de este año será corto. No hay mucho tiempo, me temo, y si consigo enviarlo mediante este "·$"$&" correo electrónico, tendré suerte.

Este año, no he podido oír al Rey. Su Majestad me la refanfinfla, por decirlo de una forma dulce y suave (eufemismo), pero algún día de estos aparecerá el mensaje en YouTube (con múltiples trucajes y mujeres, y mujeres, y mujeres y demás coserías divertidas). Me imagino que hablará de lo que tenemos que afrontar con dinamismo y decisión: la mala coyuntura económica, el terrorismo internacional, las invasiones de pingüinos debidas al cambio climático y demás extraños presagios que hacen sospechar del próximo fin del mundo. Vamos, nada nuevo. Los indígenas mayas ya dijeron que en el 2012 el mundo se acabaría, ¿a qué viene tanto revuelo?


Por lo tanto, no me siento en absoluto culpable de usurpar la categoría de "el que da el mensaje de Navidad". Sólo es una Navidad al año, al fin y al cabo. Y, una vez al año, no hace daño.


Claro está, mis deseos para vosotros son paz, armonía, disfrute personal y cooperativo (con entre dos y seis jugadores... de todo hay en la Villa del Señor) y cantidades ingentes de turrón y copiosos banquetes de festejo, dentro de las humildes posibilidades de cada uno y cada cual y del metabolismo que cada uno haya recibido de sus padres. Todo es genética, en ese sentido.

Sin embargo, también quiero decir unas palabras sobre el estado actual de las cosas. Si Bolonia sale adelante, por ejemplo, no tendré demasiados problemas con que el mundo se acabe en 2012. Si Obama decepciona, lo mismo. Si la crisis no deja de joder en 2009, lo mismo. Si Madoff (y, con él, los pedazo de inútiles que le dejaron hacer) no termina en la cárcel para el resto de su vida, tendremos que iniciar un cambio de ejecutiva a nivel mundial... digamos, un par de meteoritos que caigan en Washington. Del tamaño de Deep Impact, por ejemplo. Sí, eso estaría bien.

Para sustentar mis exigencias, solicito que todos los supervillanos del mundo se planteen asociarse en una gran organización de supermalos cuya única motivación real sea el dominio total y absoluto del mundo; desde luego, todo esto sólo será una pantalla para que trabajen para mí. Nos libraremos de ellos en el momento más adecuado. En el proceso, y como parte de mi plan maestro, recomiendo que los superhéroes se preparen para un contraataque masivo en caso de que los supermalos se pasen de listos y tomen realmente el control del mundo.

Ehem.

Por otro lado, quiero deciros que me alegro de conoceros. Sí, este es el párrafo en el que me pongo pastelón e insufrible. Me alegro de conoceros, a todos vosotros. Formáis parte del "perfil" de mi vida, de manera que, sin vosotros, yo no existo; al menos, no como tal. Me alegro de conoceros. Me alegro de poder convivir con vosotros, de saber que estáis ahí, o de tener vuestros emails, por lo menos. Me alegro de tener la certeza de que no solo no estoy sólo en el mundo, sino que estoy muy bien acompañado.
Es más, si habéis llegado a aguantarme hasta aquí, es que sois los fuera de serie que me esperaba. ^^

En fin. Este no es un mensaje de cadena. Este mensaje no te pagará mágicamente dos euros y medio cada vez que se reenvíe. Este mensaje no te mostrará el nombre de la persona que amas, porque si no lo sabes tú ya, háztelo mirar, Jacinto. Este mensaje no se autodestruirá en treinta segundos, porque es muy caro comprar virus de autodestrucción y yo soy muy vago para aprender a programarlo. Este mensaje no te dará la felicidad si lo reenvías a todos tus amigos, y tampoco te la quitará y te maldecirá con un hechizo del estilo de
The Ring si no lo reenvías. Este es un mensaje de Navidad para todos vosotr@s y ustedes, gentes de buen facer de este mundo mío, de este nuestro mundo.

*Sniff*


Hala, ya estoy llorando. ¿Contentos? Os parecerá bonito, hacer llorar... *Sniff*... a un hombre de mi edad...
*Buaaaaa...*


FELIZ NAVIDAD, GENTE. (Y recordad: las Navidades no son para comprar regalos, ¡son para darlos! O para recibirlos, ya que estamos...)


(Este es un mensaje de JAVIER LÓPEZ Ltd. para la Humanidad. Humanidad, MADURA DE UNA VEZ.)

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Maratoncillo (perdóname, Flanders)

Puesto que mis clases ya han pasado del estatus de "insufribles" a "insoportables" (¿ya es esa etapa del año? Caray, cada curso me canso antes de la "disciplina" universitaria), cada vez necesito más tiempo de esparcimiento personal. Tiene gracia, porque no he podido satisfacer seriamente esa necesidad (por diversos motivos) hasta hace pocos días.

Ayer me puse a ver películas. Era una de las tareas que tenía pendientes. Hoy intentaré abordar el Club de la Lucha, ayer me vi de una tacada un maratón de Batman (Batman, Batman Returns, Batman Forever y Batman y Robin) y hace unos minutos he visto Persépolis. Todavía estoy temblando.

¿Parece excesivo correrme semejante juerga de golpe y porrazo. Sé que no puedo coger de golpe media docena de películas, triturarlas, diluirlas en suero y metérmelas vía intravenosa, pero me gustaría.

Con respecto a Batman, emmm... es difícil decir qué siento hacia el Caballero Oscuro. Resulta que, para mí, Batman ya es este tipo.


(Christian Bale es BATMAN. No, perdón... Bruce Wayne es Batman. Bueno, Bale es Bruce. Batman... y luego Bale... oh, ya me entendéis.)

Espero que Keaton, Kilmer y Clooney no me lo tengan en cuenta, pero Christian Bale es el mejor de todos los Batmans. O, mejor dicho, el Batman cuya película me ha llegado más. En todo caso, no me estoy quejando; es sólo que las películas de Burton son demasiado... ehem... infantiles para un personaje como Batman. ¡No es que crea que Burton no es un fuera de serie! ¡Es sólo que... bueno, no sé, no creo que el estilo de Burton sea el apropiado para un tipo tan serio!

En todo caso, sólo me cabe hacer una pequeña pregunta sobre las películas anteriores a la Era Bale: ¿por qué, oh, por qué, Gotham tiene tantas estatuas gigantes en Batman y Robin? No sé. No puedo hallarle explicación.

A lo que sí puedo hallarle explicación es al carácter de las ciudades de superhéroes americanos (léanse: Metrópolis para Superman, Gotham para Batman). Mientras que Metrópolis es una ciudad americana "de infantería" (estilo Nueva York; grande, con rascacielos, impresionante, amplios espacios abiertos), Gotham es bastante más "gótica" y, hasta cierto punto, siniestra (los edificios son igualmente inmensos, pero son tétricamente oscuros, se encuentran muy próximos los unos a los otros y parecen un calco del Rapture de Bioshock).

En todo caso, reafirmo mi íntima creencia en que los supervillanos de cómic son más divertidos (aunque mucho menos satisfactorios) que los superhéroes. Es decir; Joker, Pingüino, Catwoman, Harvey Dos Caras, Enigma, Frío, Poison Ivy... todos ellos están maravillosamente interpretados y decentemente caracterizados. Me gustó especialmente el resultado de la seductora Uma Thurman en el papel de Hiedra Venenosa (Poison Ivy); por desgracia, tras una revisión del papel del Joker, debo decir que Nicholson no tiene nada que hacer contra el genial Heathe Ledger. Lo siento, Jack, es cierto. Tal vez fuera por el guión (apareció en la primera película sobre Batman de Burton), pero tu "Joker" no es nada en comparación con El Joker.

Seguidamente, quiero hablar de un peliculón, Persépolis, que he visto hace poco. Resultaba curioso, el largometraje, hecho íntegramente por animación. Presenta los temas de la vida del apátrida y lo terrible de la guerra y la tiranía que Oriente Medio padece desde hace demasiado tiempo. Y también me anima sobremanera ver que una mujer árabe puede abrirse camino (como mujer, ¡y qué mujer, por cierto!) en un país complicado... y en un mundo complicado, en el que los apátridas sufren tanto o más en el exilio como en sus hogares.


(Un fotograma de Persepolis, la película de animación sobre la tormentosa vida de Marjane Satrapy.)

Algún día de estos hablaré en Tarantino no es una Marca de Moda sobre Persépolis. Laaargo y tendido.

POR CIERTO... tal vez no se note mucho, pero HAY UNA NUEVA ENCUESTA SOBRE BOLONIA EN EL LATERAL. Agradecería mucho que la gente opinara. POR FAVOR. (Sonido de piedra de afilar acariciando un cuchillo).

Seguidamente, he puesto una nueva melodía de la semana. Como será evidente a quienes les interesen estas cosas. Hale, disfrutadla. Hasta otra.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Mis fetiches


La entrada de hoy va de mi. Qué rara me ha quedado esta frase, ¿no?

Bueno, pues el examen nº 4 de este año ha sido completado, en mi opinión satisfactoriamente. Habré cometido errores, pero como mucho habrán sido tonterías. Lo cual quiere decir que soy tonto, pero no me importa. La cuestión es que todo está bien en el mundo, al menos hasta que tenga que empezar a estudiar para [terror] los parciales de enero y febrero y el examen final de genética... [/terror]

Asimismo, debo reconocer que las prácticas de Patología Quirúrgica no han sido tan horriblemente vomitivas como esperaba, si bien gran parte del trabajo de un cirujano parece ser el de estar de pie horas al lado de un tipo tumbado mientras le abres, empleas pinzas e hilo para pinzar y coser cosas y, al final, sacas cositas de dentro del tipo. Recomiendo encarecidamente, por otro lado, que el maravilloso invento del Bisturí eléctrico se aplique en la vida diaria para eliminar la molestia del encarcelamiento de políticos corruptos y para solventar los problemas de la sociedad empleando un instrumento de tortura tan sofisticado contra los periodistas del corazón.

[Arriba, una foto del interfecto Yo, perdido en mitad de un pasillo del hospital San Jorge de Huesca, con la puerta del quirófano que estaba buscando justo a mis espaldas.]

¡En fin! Hoy vengo con una entrada tonta que se me ocurrió el otro día, mientras estudiaba Microbiología. resulta que hay una serie de objetos que nunca me dejo en casa últimamente, y no entiendo por qué; no es como si fueran a salvarme la vida, o como si fueran parte de un "set" milagroso. He decidido que esos objetos serán, a partir de ahora, mis Fetiches. Nada que ver con el fetichismo, por supuesto. Quiero decir que no me separaré de ellos, salvo en contadas ocasiones. No creo en la suerte que me puedan traer, en que sean artefactos mágicos o en que el destino haya decicido dármelos para fortalecerme y darme una oportunidad de vencer a mis enemigos en una épica batalla final. No, eso sólo ocurre en los libros de cuentos de hadas y en... bueno, no sé... ¿en los mangas?

Comprendería, de hecho, que los llevara porque son regalos, pero es sólo la mitad del asunto, porque, aparte de todo, tienen o pueden tener su utilidad; sin embargo, si los llevo siempre conmigo (cuando voy a la Facultad, sobre todo) debe ser por otro motivo. Un motivo oculto que no alcanzo a comprender.

Vale. Ahora, la lista:

- Navaja suiza. Esta útil herramienta es un regalo de mis primas pequeñas, y tiene de todo, como cabe esperar de este producto de la industria suiza (¿industria en Suiza?). Relojes, banqueros y chocolates aparte, es su mejor exportación.

- Gorra negra. Pues eso, una gorra de lana negra de Kangol, que es una delicia. Fue un regalo; he terminado cogiéndole cariño, y quiero quedarme con ella hasta que no tenga pelo, momento en el que tendré que llevarla por recato (¿yo, ir desnudo por la calle? Jamás. Por eso mismo, mi calva, que la tendré, la cubro).

- Reloj de bolsillo de propaganda. Pues sí, un reloj de bolsillo, de los de esfera grande con concha y cadenita. Muy práctico, elegante y preciso. Funciona a cuerda, lo empleo para los exámenes (en los que no puedo mirar la hora en dispositivos digitales, y no me gusta llevar reloj de pulsera) y me lo regaló mamá. ^^

- Bufanda del clan Douglas. Una bufanda al estilo Tartan con los colores del Clan Douglas (es decir, en azul y verde con líneas blancas. Muy cómoda, calentita y familiar... y, lo que es más importante, comprada en Escocia misma.

- Abrigo. Pues sí, un cruce entre gabardina y chaqueta (un abrigo) que es, aparte de cómodo y muy agradable al tacto, un escudo impenetrable preparado para repeler los brutales embites de mi mortal enemigo, el frío. Además, cuando lo llevo, me siento más grande. XD

- Chalecos. En realidad, no sé a qué viene esta manía que me ha dado con los chalecos, pero llevo meses poniéndome esas cosas. Tengo dos o tres en el armario (siempre ha habido alguno rondando por ahí; los he heredado de mi padre, que no los lleva), me puse uno para probar y... bueno, aquí están.

- Portátil ACER 9500. Sería muy fácil soltar todo el rollo técnico y dejaros abrumados con su... obsolescencia. Este trasto tiene un año y medio y ya está viejete. No tiene ni un procesador de doble núcleo, siquiera. Se cala. Tiene problemas para acceder a la red... pero, en el fondo, nos queremos. Y es la herramienta con la que manejo mis apuntes últimamente (escribo a máquina, y en tiempo real, los malditos apuntitos de marras... la verdad, es mucho más manejable que el típico taco de hojas cuadriculadas).

Para terminar esta entrada (algo absurda, lo reconozco, pero es que tenía ganas de escribirla), os presento... ¡LA FOTO DE FAMILIA DE JAVIER Y SUS FETICHES en la que, de algún modo, me recuerdo a Peregrin Tuk! Gracias por su atención e interés (en la mano derecha, reloj y navaja; en la mano izquierda, el portátil; alrededor del cuello, la bufanda; os dejo como deberes la localización de chaleco, abrigo y gorra).


PD: Anticipándome a las chorradas habituales, quiero recordaros que mis gafas no son un fetiche, sino un hecho inevitable con el que debo cargar toda la vida. Si se os ocurre mentar a mis gafas, moriréis. Y si morís, no podréis comer el delicioso pastel que prepararé con vosotros. Con vosotros como relleno, claro... [Es broma, es broma...]

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Móviles, móviles, móviles



[Nota: No voy a seguir gruñendo acerca de este tema, pero es que (comprendedlo), lo necesito: nuestros profesores desean hacernos sufrir.

Mi examen de este sábado va mal (no va en absoluto, de hecho, pero ¡qué demonios! ¡Es inglés!), y el del sábado que viene va peor aún. Teniendo en cuenta que pasado mañana tengo que ver a cierta gente, mi tiempo para estudiar este fin de semana peligra. Planeo terminar con toda la materia de temario para el domingo por la tarde, lo que significa que me quedan la friolera de veintitrés temas para hoy, el viernes (por la tarde, por la mañana tengo que ir a cierto quirófano, a ver cómo abren a alguien) y el domingo; el sábado, bueno... no es que lo de por perdido, pero casi, casi.

Ya me he desahogado. Ahora, he aquí mi artículo de la semana. No creo que pueda escribir en el blog de Tarantino, pero en fin... ya veremos.]

Bueno, acabo de ver una interesante y divertida presentación de vídeo en la que la gente de Tecnolab repasa tranquilamente las características fundamentales del competidor directo de Apple, el nuevo Nokia 5800; similar al iPhone, si bien más pequeño, manejable e interesante como herramienta (a un tiempo que competente en varias facetas multimedia y de ocio en las que destaca el iPhone), este bichito parece ser tan útil como el buque insignia appleniano. Además, tiene batería de larga vida, GPS "de serie", etc, etc...

Esto podría ser el principio de una generación de móviles dedicados casi por entero a la pantalla tactil; no termino de ver la superioridad de este sistema frente al teclado de un móvil normal (a no ser que, por supuesto, nos pogamos a comparar los tamaños útiles de sus pantallas), pero tengo que reconocer que me gusta contemplar un poco de competencia real entre grandes compañías tecnológicas. Es refrescante ver que nadie tiene el control del mercado. Al menos, hasta que el capitalismo sea abolido... si es que eso llega a ocurrir.

Miau.

Aceite para quemar


Bueno, damas y caballeros, el mundo está para que lo encierren. Por ejemplo, hablemos de un tema que nos interesa a todos, de empresas que trafican con petróleo, el aceite para quemar. Hemos aquí el dilema.

Recientemente, la petrolera rusa Lukoil se interesaba por la actual situación de Repsol y por la posible compra de una importante porción de sus acciones. No es que la compañía petrolera española sea gran cosa para lo que el comercio mundial, pero es importante entre las empresas europeas y, de las españolas, es uno de los ancianos elefantes del negocio corporativo que fundara Franco. En otras palabras: más españolísima, imposible.

Por ello mismo, creo yo, da miedo a los españolísimos que una petrolera extranjera compre a tan patria compañía, aunque ahora no sea del Estado ni nada por el estilo, ¿verdad?

Bueno, tanto da. Creo que es peor que sean los rusos los que la compren (no logro fiarme de Putin y su camarilla de aduladores, y si su Estado no es de fiar, su sociedad está dividida entre la pobreza cuasiabyecta y los asquerosamente ricos y la mafia mete las zarpas en todo lo que se le pone a tiro), porque las oportunidades de que una empresa de Rusia beneficie a otros (en este caso, una empresa española) con este cambio son tan increíblemente remotas como de que yo desarrolle poderes de la Fuerza. Dicho sea de paso que me importa una p*** m***** lo que los directivos de Repsol y nuestra clase política (que de todo hace una batalla con el contrario) hagan con esta aparentemente catastrófica operación comercial. Espero que no perjudique a la gente de la calle, eso es todo. Si la compran los rusos y resulta que son de fiar, honestos socios comerciales y todo eso, me tragaré todas las opiniones mencionadas y las consideraré prejuicios proporcionalmente erróneos con respecto al éxito del negocio para ambas naciones. No es que me importe, claro. Estoy pensando seriamente en emigrar a la Luna, o así.

Pero hablemos de temas más concretos... Hoy me he puesto a mirar un poco El País digital (nada tendencioso, noooo, qué va... pero era eso o El Mundo, y en fin...) y he encontrado pruebas de que la Tierra debe ser internada de inmediato en un sanatorio mental.


Opinado esto, quiero atraer la atención del amigo lector sobre un hecho chocante: ¿quién estaba dirigiendo Repsol en estas circunstancias? (Leed este artículo.)

Al menos, creo que le podemos dar un voto de confianza a este caballero. Está renunciando. Algo que, en España, no hace ni Cristo que lo fundó, como decía el Guiñol de Rajoy antes de las elecciones que llevaron al PSOE al poder. En definitiva, es impresionante que alguien decida dejar su cargo; tal vez lo hizo porque no se sentía capaz o porque, realmente, no quería manchar el nombre de su hermana. Pero la cosa es que ha dimitido. Bien por él. Al final sí que hay alguien dispuesto a anteponer al cargo otras consideraciones.



Finalmente, como opuesto del artículo anterior, otra cosa. (Leed este artículo.) Conque Dom Villepin y Nic Sarkozy se llevan a matar y este último está dispuesto a cambiar las leyes para relizar una deshonesta venganza, antes incluso de luchar contra la crisis y todo eso, ¿verdad? Qué europeos somos, damas y caballeros. Me alegra ver que los españoles no seamos los únicos en este Viejo Continente nuestro que estamos dispuestos a clavar cuchilladas por la espalda. Con la Italia berlusconiana y los anglosajones paranoicos que tenemos al mando del Reino Unido, puedo decir que la mayoría de los grandes componentes de la Unión están mal gobernados. No mencionaré siquiera a Merkel.

Noticias breves:


¿Es un genocida o es que tengo un pésimo sentido del humor? (Leed este artículo.) Bueno, ¿qué? ¿Parece o no parece un tipo inadecuado para estar al frente de un poder militar nacional?


Qué queréis que os diga; los talibanes parecen esforzarse por parecer los malos, aunque no dejen de acusar a todos los que les "agreden". (Leed este artículo.) ¿No os parece? Sólo queda que el vídeo que incluyen sea subtitulado para que todos los infieles occidentales sepamos de qué coj**** hablan.


Las bacterias podrían extinguir a la raza humana porque nos hemos pasado de listos con los antibióticos. (Leed este artículo.) Casi estoy deseando de que resuelvan el problema del exceso de población estúpida con el que ya tenemos que cargar... es broma, es broma. Pero sí desearía que mataran a los integrantes de Gran Hermano.


Con el título que lleva este, casi me da miedo que los del PCTV vuelvan a la carga. (Leed este artículo.) Bueno, sí es cierto que tendrá su utilidad, pero será una utilidad tremendamente reducida si no se hace un screening de toda la población, lo que no sentaría demasiado bien a mucha gente.


Tailandia es uno de esos países con gobiernos tan atosigados y ofuscados que casi podríamos llamarlos "virtuales". (Leed este artículo.) Es tremendo. Por lo que he podido leer aquí, Tailandia estará en un punto perfecto para una guerra civil en semanas. Si es que no lo están ya.



Bueno, bueno, bueno. Si fuera el Diablo, me estaría frotando las manos de pura satisfacción. Y si fuera Dios, estaría planteándome seriamente si enviar otro diluvio. O dos. Para asegurarnos.

Como no lo soy, me conformaré con seguir observando y llevándome la mano a la frente. Fruzo el ceño con mucha más frecuencia últimamente, para qué negarlo. Hala, a estudiar.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Esta semana no hay chiste

Pues eso, que no hay chiste. Demasiado trabajo me dio el articulito para Tarantino.

Ahora mismo, estoy demasiado ocupado currando, así que dejo el sillón a Spoon (barra lateral; me encanta ese ese videoclip). Puede que el miércoles tenga la oportunidad de actualizar algo. Puede que no. En todo caso, sed felices.

A los que no les guste Spoon, quiero preguntarles si vendieron su alma al Diablo o si la perdieron de cualquier otra forma. Para ellos, les dejo este chiste de Forges; si tampoco os gusta, estáis condenados.

¿... qué? ¿Por qué me miráis así?


(Je... he dicho arti-culito...)

sábado, 15 de noviembre de 2008

¡Todos a sus puestos!

El lugar al que parece ir todo mi tiempo libre últimamente.


Varias cosas. La más importante es la última, por cierto.

En primer lugar, quiero decir que mi ritmo de publicaciones inmediato va a sufrir una leve caída. Exámenes, trabajos y demás penalidades en la vida del aspirante a médico.

En segundo lugar, me gustaría mencionar que, a pesar de mis planes, no voy a poder comentar cierto videojuego que quería comentar en breve (de hecho, planeaba escribir una crítica para el jueves), pero no pasa nada. Esa herida también se curará.

En tercer lugar, el tercer lugar debería ser el último en este post, pero me aburre la idea, así que voy a poner un par de lugares más.

En cuarto lugar, he estado leyendo bastante últimamente (sí, me ha dado tiempo; me mantengo ocupado), así que pronto sabréis de mis lecturas, sobre todo en el ambiente referido en el sexto lugar, aunque siempre limitándome debido a lo mencionado dentro del primer lugar... aparte de los juegos de los que tengo que hablar, claro.

En quinto lugar, podréis notar un par de pequeños cambios en mi blog. Podría decirse que son cambios menores. De hecho, son un par de adiciones (de gadgets, en la "barra de herramientas") y un par de cambios (también en la "barra de herramientas").

En sexto lugar, por fin, hemos activado nuestro Blog de no-exactamente-crítica. Es decir, no sólo criticamos, sino que hablamos y opinamos porque nos apetece hacerlo sobre ciertas cosas. Nuestra criaturita se llama Tarantino no es una marca de moda, y está abierto para el público en estos mismos instantes, junto con un artículo conjunto de presentación en el que los dueños y señores del mismo hablamos de Pulp Fiction, una de las grandes de entre todas las películas de todos los tiempos. ¿A que mola?

Hala, ya está. Id con Dios o con G. Bush, me es indiferente.


[EDITO: una última cosa. Según la encuesta posteada sobre los videojuegos, una porción importante de los encuestados (40%) me dijo que no creía que pudieran ser arte jamás, porque crean maldad en los usuarios. Quiero que sepáis que no soy malvado. No mucho. No tanto, por lo menos.

Como otro cuarenta por ciento me decía que me pasara a Linux, estoy planteándome seriamente el provocar un "accidente" con mi portátil y comprarme uno nuevo. De Apple. Con Linux. Y otras muchas cosas caras. Eh, soñar sigue siendo gratis, ¿no?]



(Entre Travolta y L. Jackson, ¿con quién os iríais a cenar? Más importante: ¿en cuál confiarías para matar a todos esos damned motherfuckers?)

jueves, 13 de noviembre de 2008

¿Desde cuándo soy Sánchez Dragó?

Sólo tenéis que mirar la hora a la que he posteado la entrada. No es que sea una empresa seria, esta entrada, pero mirad la hora a la que la he posteado. Para los que crean que soy un madrugador nato, quiero que sepáis que aún no he ido a dormir. Para los ·$%"!& malpensados que creáis sinceramente que me he mamado una botella de algo bien cargado con los amigos y me he llevado a algún pibón despampanante, tengo que deciros dos cosas:

a) Dejad de controlar mis sueños mientras duermo.

b) Los trabajos de Microbiología SON UNA MIERDA. Ahora, como me gustan, pues bueno... sarna con gusto no pica. Mentira, que picar, pica siempre... Bueno, qué más da.

En principio, iba a abrir la entrada con un "Mirad cuánto molo" o algo parecido. En este momento, solo puedo decir...

Que quiero irme a la cama y dormir. Y, por una vez, cedo a mis deseos, pero sólo en la segunda parte. Buenas noches.

*Thud*


















(Esto no es una pesadilla. Es una imagen de MEB -microscopía electrónica de barrido- que he tenido que poner en mi trabajo. Es la cabeza (o escólex) de un Anisakis. Ya sabéis, ese gusanito que habita en el pescado. Bueno, pues yo ya sé más de él que mucha gente.
Por ejemplo, sé que LEODIOOOOOOOOOOO...)

viernes, 7 de noviembre de 2008

Command & Conquer RED ALERT 3

Azules, rojos, amarillos (aliados, soviéticos, japoneses).

El juego que, por el momento, cierra un ciclo de juegos de Command & Conquer, una de las estrategias en tiempo real más raras, céleres y divertidas de todos los tiempos; también una de las más lóngevas y resistentes al paso del tiempo. ¿O debería decir que, con cada nueva entrega, los Red Alert se convierten en algo completamente nuevo y cautivador, en el que la gran fuente de diversión y placer es la jugabilidad y las combinaciones de unidades y habilidades de tus unidades?

En Red Alert 3, todas las características de sus predecesores se ven agudizadas y cómicamente caricaturizadas. El juego en sí es de un colorido maravilloso y tremendamente cautivador, con un toque de la sensación "made in Westwood" que caracterizaba las dos primeras entregas de la saga.


"Vote for me... if you wanna live."

¿La historia? En una línea de tiempo alternativa, Albert Einstein emplea todo su intelecto para crear una máquina del tiempo que le permita viajar hacia atrás, hasta el mismísimo momento en el que Adolf Hitler abandona la cárcel en el que estaba recluido, para hacerle desaparecer en el tiempo. En el proceso, esto deja sólo dos superpotencias en el mundo: los Aliados, paladines del capitalismo y la libre voluntad, y la Unión Soviética, la máquina bélica más peligrosa y arrolladora del planeta.

La confrontación entre las dos facciones deja tan mal a los soviéticos que éstos deciden intentar otra táctica: crear su propia máquina del tiempo para hacer desaparecer a Einstein. Al intentarlo (en una clara violación de todos los supuestos de ciencia ficción del viaje en el tiempo), crean una línea temporal en la que los Aliados están en retirada, sólo Inglaterra resiste los ataques del glorioso Ejército Rojo y los EEUU no han tomado parte en el conflicto. Aún y así, en el mejor momento de esta idealizada y victoriosa Madre Rusia, una tercera superpotencia hace una soprendente y arrasadora aparición: El Imperio del Sol Naciente. Sí, damas y caballeros: Japón, con un ejército de características futuristas, basado en mechs, nanotecnología y poderes psiónicos (todo muy manga) y regido por el Dios Emperador Yoshiro, ha surgido de su sueño para conquistar y gobernar el mundo.

Cuando mami nos dice que no juguemos con máquinas del tiempo, no habla en broma, creedme...


Desde la Cronosfera hasta el Telón de Acero.

En todo caso, esto no es más que el comienzo de una historia divertida y caótica, en el que ataques y contraataques, traiciones, venganzas, estratagemas y tecnologías grotescas pero simpáticas (y un tanto arquetípicas, por cierto, pero tan arquetípicas que dan risa) surgen y se desarrollan por toda la trama, todo sazonado con secuencias cinemáticas en las que tus "superiores" y tus "subordinados" te van informando y dando instrucciones. Especialmente rara y soprendente es la fijación del personal de Red Alert 3 de incluir mujeres neumáticas en el reparto. Las tres facciones tienen a bellezones despampanantes en sus líneas, y no se molestan en disimular lo voluptuoso de sus personas, precisamente. Amarga un poco basante al usuario, pero allí están, contra toda probabilidad, imperturbables en su atractivo.


Las protagonistas femeninas del juego, que no han hecho más que distraerme mientras jugaba. Entre ellas, una ex-chica Play Boy y una luchadora de lucha libre americana. Toma.

Los Aliados, con su Cronosfera y su Colisionador de Protones (nada que ver con el del CERN, este mola más), son una facción relativamente lenta en desarrollarse, que confía en el sigilo de sus Tanques Mirage y el potencial destructivo de su aviación. Los Soviets, con el Telón de Acero y el Implosionador de Vacío, son mucho menos sutiles y bastante más tendentes a arrasar cosas con sus Tanques Apocalipsis y sus Dirigibles Kirov, por ejemplo. Por último, el Imperio del Sol Naciente cuenta con los Nanoenjambres y el disparatadamente poderoso Diezmador Psiónico, y constituye una facción rápida y flexible, cuyos ejércitos pueden transformarse en helicópteros o caminantes, cazas o submarinos... e incluyen colegialas con poderes psíquicos y superrobots de combate.

Sí, creo que me encanta este juego. Tiene una inteligencia artificial desafiante, que, ya en nivel normal, puede plantearte serios problemas, y propone un estilo de juego completamente desbordante, basado en un árbol tecnológico que en contadas ocasiones podrás desarrollar cuando juegues online, contra seres humanos. Resulta muy llamativo, por cierto, que todas las campañas hayan sido adaptadas para que dos jugadores puedan jugarlas en modo cooperativo, es decir, dos contra el ordenador; no esperéis juego limpio en esas circunstancias, por cierto, por parte de la máquina. Incluso jugándolas en solitario, las campañas tienen co-comandantes, jugadores controlados por la IA casi más eficientes que tú, que tienen sus propios personajes, diálogos y burlas hirientes.

El mar juega un papel decisivo en Red Alert 3. Casi todos los edificios, todos los Protocolos Ultrasecretos y muchas de las unidades pueden instalarse, moverse y operar en el agua. Esto da situaciones un tanto cómicas, pero, de nuevo, desconcertantemente divertidas. Sobre estas líneas, la marina Imperial japonesa cruza espadas con el Ejército Rojo.


"Utilicemos el Criorrayo... no, mejor la Cronobomba... no, mejor cojo la mejora de Libre Comercio..."


Importante es el uso de los "Protocolos Ultrasecretos", poderes de apoyo que desbloqueas conforme el conflicto se hace más peligroso. Y todo ello, combinado con las desconcertantes, curiosas, imposibles, desternillantes, irreales y atractivas habilidades especiales de sus unidades, da una estrategia inconfundible a Red Alert 3.

Con tanto movimiento envolvente y demás chorradas de juego, casi se me olvida mencionar el apartado de sonido; porque las melodías del juego pueden ser un poco machaconas, pero, en conjunto, no cansan, y el juego ha llegado a España completamente doblado a nuestro idioma de una forma bastante pasable. Es posible que reconozcáis a alguno de los presentes en el reparto, e incluso que sus voces os suenen de antes. Las habéis oído antes, estoy seguro. El sonido en general concuerda con el estilo general del juego (nada serio, pero excelente) y le da al título cierta profundidad que ayuda mucho al jugador novel.

Otras características que no he mencionado: hay tres campañas (una para cada facción, en la que el objetivo final del juego es conquistar el mundo), con las que puedes pasártelo muy bien, aunque descartad el jugarlas más de una vez, que os aburriréis; la pestaña de "Estadísticas" os servirá para determinar hasta qué punto habéis cometido errores y acometido triunfos inigualables en vuestra carrera "militar", y la de "Archivo de vídeos" os dará acceso a las secuencias cinemáticas de cada campaña conforme la completéis. Algunas de ellas no pueden dejar de verse. Lo juro, me es imposible.

Por lo demás, lo reconozco, este es un juego de estrategia completamente "normal". Y empleo las comillas porque, si alguien es capaz de decirme que un universo alternativo en el que los japoneses tienen mechs de verdad, las cabezas del Monumento del Monte Rushmore tienen superarmas dentro y los rusos emplean un dispositivo que hace invulnerables a sus vehículos... bueno, pues no está bien de la cabeza.

"All i had to say was: Oh, snap."

Helicópteros que congelan o reducen enemigos (y no estoy empleando metáforas), vehículos de asalto que despliegan infantería con un cañón humano, shinobis, bombas teletransportadas, osos de combate capaces de destrozar a la infantería, nanotecnología... y Tanya. Sí, vuelve a ser Command & Conquer.


Aquí, la valoración puntuada de 3D JUEGOS.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Videojuegos: ¿Arte o Parte?


Desde que el impúber Javier López, que, por aquel momento, aún devoraba los Superlópez como quien se come un tubo de Pringles, descubrió la maravillosa y dulcemente atractiva guerra secreta que enfrentaba a GDI y NOD en Command & Conquer (hoy conocido simplemente por el nombre de C&C 95), no se ha perdido ni una sola entrega de la franquicia Command & Conquer. Es una de las pocas sagas de videojuegos de estrategia original que Electronic Arts (inicialmente, Westwood Studios, más tarde EA Los Angeles) ha llegado a presentar al gran público. Sólo me he perdido el C&C Generals, que, para ser sincero, no debía ser gran cosa, según las críticas y testimonios de jugadores que conozco... salvo uno de ellos, pero bueno, no viene a cuento.

Es más, podríamos decir que C&C 95 fue el primer auténtico "juego" de ordenador al que jugué sin supervisión. La verdad, los gritos de los soldados todavía me persiguen en sueños, y la forma de retratar el eterno conflicto entre el bien y el mal era decididamente... cómo decirlo... americano; pero, a pesar de todo, la majestuosidad de sus gráficos, de su estilo de juego simplista y bien acabado y el aspecto visual del propio juego, que, por aquella época, era suculento, lo convirtieron en una referencia atemporal para mí.

Recientemente, volví a jugarlo. Me decepcionó profundamente; no era más que un juego penoso de 24 bits, con todas las voces en inglés y melodías sinceramente zumbonas. Los gritos no han cambiado, siguen siendo insufribles y estridentes. Realistas, sí, pero estridentes. La tecnología actual había dejado a un juego que, de chavalín, me había hecho sonreír y patalear, por debajo de la categoría de "obsolescencia". Si es que existe una categoría por debajo.

Hoy en día, los juegos dan una importancia crucial a la extraordinaria maquinaria gráfica, la maravillosa disposición estratégica de la IA de los jugadores controlados por ordenador y un sonido artístico. Todo ello, si se acompaña de un trabajo de guión y un sistema de juego adecuados, pueden dar lugar a obras de arte auténticas. No han sido reconocidos como tales muchos juegos, pero creo que merece la pena considerar ese carácter.

Sin embargo, todo arte tiene su germen, tanto en el espíritu humano como en la parte menos etérea: la técnica. Todo arte esconde una técnica, una disciplina que hay que cultivar para dominar la expresión artística; la pintura exige un cierto dominio de las pinturas, práctica con las mismas, alguna memoria visual y ese toque personal que le da carácter a un lienzo, la escultura requiere un experimentado control sobre las herramientas y el conocimiento más extenso sobre los materiales, la música requiere la más sutil de las matemáticas y el cuidadoso proceso de creación de instrumentos es la fusión entre artesanía y fabricación... Durante décadas, los videojuegos han sido considerados un elemento experimental y de ocio, una forma interesante de pasar el rato, una apuesta económica segura para los inversores y un campo de expansión inagotable, sobre todo para los ingenieros y los técnicos. No obstante, muy recientemente la técnica en los videojuegos ha empezado a dar espacio a la creación "artística".

Pocos lo admitirán así en público, pero, la televisión no es un arte; el cine (indiscutiblemente) y muchas otras producciones que se retransmiten por la televisión sí lo son, del mismo modo que los periódicos no se consideran "obras artísticas", mientras que nadie negará ese carácter especial a fotografía y literatura. Todos ellos (pintura, escultura, música, fotografía, cine, literatura) tienen técnicas y tecnologías detrás, ciencia y personalidad, intelecto y carácter. Todos empezaron siendo experimentos.

La fotografía, por ejemplo, se creó como sustituto de la pintura, y los pintores debían verla como una versión deshumanizada de sus métodos; ¿alguien querría hablar de ese carácter deshumanizado de la fotografía hoy en día? No, por supuesto, porque millones de fotógrafos en el mundo, desde el aficionado hasta el fotógrafo profesional, no tardarían en contraatacar. El cine, por otro lado, se creó como una forma de captar imágenes objetivas... pero, con el tiempo, resultó que se pasaba, poco a poco (o, mejor dicho, muy rápidamente) de la técnica al negocio, y del negocio a una forma de expresión psicológica, social y personal, tanto como la literatura; tal vez más aún que esta, en ciertos aspectos.

¿Es lícito considerarlo del mismo modo en el caso de los videojuegos? No estoy seguro, pero creo que merece la pena planteárselo. Con criaturas tan sublimes como Bioshock, soprendentes como Spore, profundas como The Witcher... o divertidas como C&C: Red Alert 3, el juego que pensaba criticar hoy, uno empieza a cuestionarse con seriedad si no hemos creado un arte realmente interactivo. O aún más, una semilla de "metaarte", un arte que permite la expresión artística del usuario a través del trabajo artístico y técnico previo del creador.

Todo esto sería imposible sin un soporte técnico adecuado. Habrá una porción de ese soporte que se dedicará a cuestiones meramente económicas, administrativas o informativas, pero también surge arte de la tecnología, incluso de las máquinas, como los ordenadores. Internet bulle de arte: dibujo, música, vídeo, el arte multimedia en directo o en diferido, aquí y ahora o allí y luego. La distancia material ya no importa, del mismo modo que la posesión, propiamente dicha, se difumina, dejando tan sólo la creación y la identidad de la obra, desnudas, separadas del creador. Ese material artístico en la red ya se beneficia de la parte más "pública" de la informática, que nos alcanza a todos, y que seguirá fundiéndose con nuestras vidas.

Si bien los videojuegos son, indudablemente, un negocio (y uno muy bien pagado, por cierto), también lo son los libros, la música o el cine. ¿Cómo si no sustentar las fases productivas de estas reconocidas manifestaciones del alma humana? Y sí, es verdad, un videojuego, cualquier videojuego, lleva una carga de trabajo enorme a nivel tecnológico, mientras que no hay mucho arte de verdad implicado en la creación de la mayoría de los productos que salen al mercados.

¿Y qué?, me respondo. ¿No empezaron así otras disciplinas? Recordemos que, al fin y al cabo, la programación y la tecnología son bastante nuevos, así que todavía se están desarrollando; y aún se desarrollarán mucho, mucho más. Por eso me entusiasmo al pensar en los juegos de ordenador (y porque no tengo consola), como la primera forma de arte interactivo de verdad.

Y, sí, para quienes quieran preguntarlo... me gutan lo juego de odenadó.

[See you on: Tarantino's best bet!]



(Las imágenes incluidas son, respectivamente, parte del aparataje publicitario y un screenshot -o imagen durante el juego - del Red Alert 3, mi última adquisición informática. En este juego, que tiene un corte indiscutiblemente humorístico y desenfadado, se cuenta la historia de un universo paralelo en el que la Segunda Guerra Mundial nunca existió gracias a Albert Einstein, que logró borrar de la historia la existencia de Adolf Hitler; como consecuencia, las superpotencias que quedaban, los Aliados y la Unión Soviética, empezaron a disputarse Europa...

Los atractivos de la saga Red Alert son: un estilo de juego rápido e intuitivo, estilo "piedra-papel-tijera", con unidades más eficaces o débiles contra ciertos enemigos; una trama lineal pero rica en matices y con secuencias de video cinemáticas con carisma, actores de verdad y buen guión, pero tan absurdas como el juego mismo; y, por último, la larga serie de tecnologías absurdas empleadas por ambas facciones: barcos anfibios, torres capaces de generar relámpagos, viajes en el tiempo, delfines entrenados, osos paracaidistas... lo que quieras. Hablaré largo y tendido del Red Alert 3 otro día.)

martes, 28 de octubre de 2008

Aco*onante...

¿Es la Tierra una esfera? ¿O eso es lo que toda la comunidad científica, incluyendo pilotos, cartógrafos, astronautas y fabricantes de globos terráqueos nos han hecho creer?

Con el muy sincero (se lo creen, sin duda) lema de "Desprogramando a las masas desde 1547", la "Sociedad Tierra Plana" sigue su peculiar cruzada contra la maligna teoría de la evolución, los conspiracionistas y manipuladores científicos desde Galileo (y antes) y contra todo sentido común... puesto que, en un arranque de auténtico deseo de llevar la contraria, proclaman que, por supuesto, y como no podía ser de otro modo, la Tierra es PLANA.

Hablamos de una institución, con su propia página web y con una extensa... ehem... "bibliografía" que respalda sus muchas e incontestables teorías. No obstante, como gracias a ciertos elementos indeseables de la tan detestada comunidad científica, cualquier memo con ordenador puede reunir web y bibliografía y esperar que algún tío aún más memo pique, los siempre sabios y prudentes miembros de la FES (Flat Earth Society) establecen su relevancia gracias a su abolengo, a su historia, que incluye, por cierto, múltiples etapas de choques con la legalidad, con la moralidad, con la ética laboral y con la religión.

En todo caso, lo que de verdad es interesante de esta Sociedad es que (atención) contaba con tres mil miembros en 1971 (Wikipedia lo dice... aunque, claro está, podría ser parte de la CONSPIRACIÓN), con lo que seguramente hoy tendrá decenas de miles, o más. Lo cual me lleva a preguntarme si de verdad hay tantos paranoicos e imbéciles patológicos en esta misma Tierra nuestra (plana, redonda, donutesca o como quieras que sea).

Como no sé si lo habeís pillado por completo, pongo aquí la dirección a un foro, llamado precisamente TheFlatEarthSociety.org, y más concretamente a un FAQ (respuestas a preguntas frecuentes) que se encuentra en aquel. E incluyo un breve extracto traducido; no cojo todo porque, la verdad, me atraganto riendo y no puedo pensar con claridad si sigo. Disfrutadlo. Yo lo hice.


Pregunta: ¿Por qué todos los Gobiernos del mundo dicen que la Tierra es redonda?
Respuesta: Es una conspiración. [Así de simple]

Pregunta: ¿Y qué hay de la NASA? ¿No tienen fotos que prueban que la Tierra es redonda?
Respuesta: La NASA es parte de la conspiración, también. Las fotos son falsas. [Es que es así de simple]

(...)

Pregunta: ¿Cómo creó la NASA aquellas imágenes con la tecnología disponible en aquellos años?
Respuesta: Ya que la NASA no envió cohetes al espacio, en vez de eso, gastaron el dinero en desarrollar ordenadores avanzados y software gráfico. [Ahora todo encaja, ¿verdad que sí?]

POR FAVOR, TENED EN CUENTA que esto significa que ninguna fotografía que confirme el carácter redondo o plano de la Tierra NO CONSTITUYE POR SÍ MISMA UNA PRUEBA VÁLIDA. [Claro, claro. Tengamos en cuenta también que el Agente Smith podría borrar de Matrix dicha prueba, o que los Hombres de Negro nos flashearían y se desharían de todo rastro. Mierda de realidad, pueden cambiarlo todo con un botón. Si es que ya no hacen nada como antes]

Pregunta: ¿Qué motiva esta conspiración?
Respuesta: Las motivaciones son desconocidas, aunque es probablemente por dinero. [Jodíos capitalistas...]

[Me salto unas cuantas, me dejo otras tantas, para llegar a la indiscutible ganadora, que es la leche... mi favorita con mucho.]

Pregunta: ¿Qué hay bajo la Tierra? O, mejor dicho, ¿qué hay al fondo? O bien, ¿qué hay al otro lado?
Respuesta: Esto es desconocido. Algunos creen que habrá simplemente rocas, otros creen que la Tierra descansa en las espaldas de cuatro elefantes y una tortuga. [... ¿a que habla por sí sola?]


¿Y por estos hermanos te sacrificaste, Jesús? Lo siento, no me lo trago. Dios no existe, Jesucristo murió por nada, el infierno son los demás (algunos de ellos, en todo caso), y la prueba definitiva de ello es que un supuesto "ser prefecto" no crearía una especie "a su imagen y semejanza" con semejante grado de imbecilidad mental.

¿Qué? ¿Era o no era acojonante?



Añadir imagen(Miembro de la Sociedad Tierra Plana, en acto de pensamiento clarividente, sobre lo plano que es todo si lo piensas de la manera adecuada.)

martes, 14 de octubre de 2008

Superproyectos

Bueno, queridos compañeros y camaradas. Heme aquí de nuevo.

En este caso, me gustaría hablaros de un interesante conjuntito de superproyectos; no se trata, desde luego, de proyectos de fin de semana, o de obras en el campo de fútbol, o de reforma de ley. Al hablar de Superproyectos, me refiero a esto.

Y a esto.


Y... a esto...


No es que sean demasiado realistas, ¿verdad? Bueno, pues son proyectos viables, que han sido financiados por un Estado con edificios mucho más grandes que sus cuestionables métodos y principios legales o ejecutivos.

Estáis pensado en China, ¿verdad? Si no lo estábais haciendo, estáis equivocados.

No es que los chinos sean, en realidad, mala gente, por querer construir semejantes moles. No, en absoluto... pero pensémoslo. Tienen un potencial económico enorme, y, aún a pesar de la crisis, que EEUU ha extendido hasta el Extremo Oriente, quieren plasmar lo que consideran una excelencia invencible en sus nuevas ciudades y centros de negocios.

Si bien el espíritu emprendedor que se aduce tras de estas gigantescas (y sorprendentes) obras de ingeniería es loable, la vanidad de semejantes proyectos es igualmente titánica. Con los fondos dedicados a construir estas nuevas torres, precursoras indiscutibles de las Arcologías, tiene que haber gente muy rica arriesgando mucho, muchomuchomucho... y dudo que nadie esté dispuesto a arriesgar todo eso de su bolsillo. Sólo un gobierno, un Estado, puede permitirse semejantes obras hoy en día... y, lo mires como lo mires, es un proyecto desmesurado; podríamos llamarlo absurdo, o fantástico, o increíble.

De todos modos, cuando veo esas montañas artificiales, no puedo evitar preguntarme dos cosas: primera, ¿no había aprendido el mundo del 11 de septiembre de 2001?; segunda, ¿de dónde sacan todos esos materiales, de un sombrero de mago?

Los recursos comprometidos en las torres del mañana son recursos mal empleados, que sólo buscan satisfacer, como he dicho, la vanidad... y el deseo de medrar de un grupo de poderosos individuos, con un ansia de inflarse más allá de lo razonable, a base de la gente de un país que, dicho sea de paso, no ni es igualitario en su reparto de riqueza ni se preocupa por las viviendas de sus súbditos.

Sí, he dicho súbditos, no ciudadanos.

En todo caso, cuando un gobierno como el chino, tan extremadamente poderoso y aparentemente tan dispuesto a gastarse miles de miles de millones de dólares en una fachada tan monumental como imponente (los edificios más modernos del mundo, se podría decir, salidos de una película de ciencia ficción) ignora "pequeños" detalles como la censura, la restricción de las libertades civiles, los derechos humanos y la pena de muerte, siempre termino haciéndome una tercera pregunta... ¿qué misterioso complejo impulsa a nuestros "amigos" chinos a hacer torres cada vez más altas? Más aún en un mundo en el que casi todo puede hacerse de forma electrónica, ¿por qué crear sedes de gobierno financiero tan terriblemente impresionantes y magníficas... sin preocuparse por los hogares de la gente bajo ellas?

Estos superproyectos son desafíos extraordinarios, desde el punto de vista técnico, administrativo, social y humano. Pero también son una fuente de gastos perfectamente innecesarios, una denostable forma de ocultar transferencias ilícitas de dinero y el indicador más poderoso de que a los gobernantes les importa una mierda qué les pase a sus votantes si el dinero sigue llegando, sobre todo cuando los votantes no son felices o no se sienten realmente satisfechos, al menos, con su forma de vida. En mi opinión, hay formas mejores de devastar el paisaje urbano.

Sólo me queda añadir que, puestos a pasarnos de la raya, prefiero esta clase de arquitectura:



¡Aprendan, señores chinos! ¡Aprendan!



(Por este orden: proyecto del distrito comercial de Wuhan, los rascacielos Wangjiadun; China 117, el nuevo edificio del parque industrial Huayuan; y las Torres Gemelas del Fanhai International, en Beijing. Cuando digo que la gente no aprende... Por si queréis ver más despropósitos urbanos, este link es interesante; de aquí saqué las imágenes. La última imagen, para quienes no la hayan reconocido, es una "fotografía aérea" de la mítica Atlantis, la Ciudad-Nave de los Antiguos en las series Stargate. Ciudad dedicada a la ciencia, la realización mística y... bloques residenciales, ¿por qué son diferentes los magníficos Superproyectos y Atlantis? Ehem.)

jueves, 2 de octubre de 2008

"And all the boom and doom goes to..."

¡Buenos días, estimados invitados y participantes, al Primer Concurso Mundial de Reality Shows ! ¡Me alegro de ver que todos los grandes del género han llegado, me alegro! También me alegro de ver que la mayoría de las grandes personalidades administrativas del mundo del espectáculo han logrado hacer un huequecito en sus agendas para venir a nuestra pequeña fiesta, válgase el tópico; ¡y, desde luego, los muchos periodistas de tantos programas del corazón que acompañan a sus colegas y compañeros! ¡Bienvenidos!

En primer lugar, querría disculpar a los representantes de ciertos programas que, como Circus (Cuatroº) han decidido no presentarse tras reconsiderar sus opciones de competir con los gigantes de una sofisticada sociedad, como la de los realities, tan dura y tremendamente eficaz dentro de sus objetivos, puesto que no están seguros de poder incluirse en el género. Además, he de añadir que varios actores, actrices, artistas y representantes cuidadosamente seleccionados de entre la élite... entended lo de "seleccionados" como una ironía del destino, y no como nuestra intervención, por favor... no han podido asistir por una u otra razón. No tenemos ningún problema al respecto. Quienes han venido, merecen estar aquí. ¡No tengo ninguna duda, y, de hecho, espero que no nos hayamos dejado a nadie en el tintero!

Pasemos a los detalles importantes, por otro lado...

En primerísimo término, no quiero que os alarméis, pero a los organizadores y a mi nos gustaría que no os moviérais de vuestros asientos, puesto que, si os fijáis en el techo, veréis dos docenas de mercenarios muy bien pagados que llevan armas de dardos aturdidores. No os recomiendo que os mováis, repito, no os recomiendo que os mováis.

Asimismo, quiero aseguraros algo importante. Este es el Primer Concurso Mundial de Reality Shows, pero, para ser sinceros, ¡también espero que sea el último concurso de estas características! Estamos seguros de que la sociedad entenderá nuestros motivos, y, sin duda, en caso de que ésta no nos rehabilite en vida, sin duda lo hará la Historia.

Finalmente, quiero deciros que el que se haya escogido este edificio y se hayan cerrado puertas y ventanas, y que se estén sellando herméticamente mientras hablo, no es una casualidad, puesto que, en detrimento de métodos más "explosivos", que podrían herir a los transeúntes inocentes fuera de este local, hemos decidido emplear un veneno neurotóxico en aerosol para terminar con la agonía de nuestro país. Un final dulce para muchos; no para nosotros, los que estamos aquí, desde luego. Para nosotros, será un final amargo. Incluso agónico. Y aún diría más: terrorífico. ¿No es maravilloso?

Hemos colocado emisores de esta neurotoxina por toda la sala. Comprobarán que los responsables de Gran Hermano tienen muchos más botes de gas bajo sus asientos, y, si dejan de levantar la voz, me evitaré la molestia de emplear granadas de mano para calmarles.

(...)

Buuum.

(...)

Muchas gracias.

Ahora, si no les importa (aunque, la verdad, a mi me importa muy poco), me voy a asegurar de que ninguno de ustedes salga de aquí. Sé que, en el proceso, moriré, o sufriré daños cerebrales irreversibles. Estoy dispuesto a sufrir ese pequeño contratiempo, en beneficio de la Humanidad. O, al menos, de la audiencia hipnotizada de este país.

También aprovecho para reivindicar el regreso de la serie Stargate SG1. Diez temporadas pueden ser un récord, pero siguen siendo pocas. Si es posible, también me gustaría que, al igual que ocurre en la susodicha serie, los Asgard me salven en el último momento... también me valdría con que tuviera algo de ADN Antiguo, o algo así.

Ah, otra cosa: que os jodan, Estados Unidos de América.

Como últimas palabras, quiero decir: no veáis la tele, ¡leed!


(Si esto no acaba con ellos, nada lo hará...)


lunes, 22 de septiembre de 2008

Universidad, allá vamos...

Bueno, puede que la gente vaya menos (o no vaya nada en absoluto) a las clases de la Facultad durante la primera semana lectiva, pero hay quienes damos el callo desde el primer día, a la primera hora, o a las cuatro y media, como es mi caso. De lo que me enorgullezco. Como enorgullecerse es pecado, seré pragmático y me arrepentiré... y, emmm, me confesaré, y... esto...

Menos mal que tampoco soy cristiano, ¿eh?

Por otro lado, sólo quería destacar que, dentro de poco, dedicaré una entrada completa sobre el maravilloso nuevo juego de Will Wright, el hombre que trajo al mundo a ese entrañable bichito llamado "Los Sims". Y todas sus ·$·$&$·!%"& expansiones.

Bueno, a clase...

viernes, 12 de septiembre de 2008

Mala Vista.



Esto es el colmo de los colmos de un colmo que creía haberse colmado, y explicaré qué es lo que ha ocurrido para que repita tantas veces una palabra en una frase: Vista es un fracaso, con lo que Microsoft ha decidido que ya es hora de... relevarlo.

Windows 7 será el previsible sustituto carambólico de Windows Vista. No es sólo que el sistema operativo no funcione tan bien, o tan suavemente, como el maduro y fermentado Windows XP, el SO más popular de toda la familia Windows, sino que: absorbe demasiada memoria RAM y de video(maximiza demasiado el aspecto gráfico de ventanas y escritorio con una optimización cuestionable); cambia por completo muchos aspectos técnicos y herramientas de toda la vida, a las que nos habíamos acostumbrado con XP; hunde expectativas, desde luego, por la puñeta de que se supone que es una novedad interesante pero no aporta más que nuevas dificultades; se cuelga, y mucho; interfiere con programas normales, como juegos de ordenador; y no ha sido debidamente adaptado a ciertas piezas de hardware, con lo que hay problemas considerables, más numerosos de lo habitual para un Windows nuevo. No es sólo que se trate de un SO demasiado maduro, VIEJO; se explica muy bien en este artículo de ELPAÍS.es, que recomiendo encarecidamente.

Este aborto, este feto malayo, este... Windows Vista... va a acabar, al parecer como los Windows ME, Millenium, etc. En otras palabras: en la papelera de reciclaje.

No deja de ser frustrante que yo haya comprado el puñetero Vista a principios del verano. Pero, claro, Bill... no podías evitar esperar hasta que yo lo tuviera, ¿verdad, soberano HIJO DE PUTA?



(Arriba, el más odioso de los hombres, con la cara de memo que tiene, a quien detesto especialmente. Pero con cariño y camaradería. Aquí abajo, la sirena del último aborto de Microsoft, Windows Vista; no os dejéis engañar, hará que os choquéis con las rocas y os devorará mientras nadie mire)

sábado, 23 de agosto de 2008

Bajo la mira de una Luger

Um.

Me han comentado ciertas cosas acerca de ciertas cosas como blogs compartidos sobre crítica recientemente. Por ello mismo no diré nada más. Salvo unas pocas cosas.

Por orden de calidad, disfrute y disfrutamiento genérico, que no general (o al revés... bah, qué más da, siguen siendo todos unos y ceros) estas son las películas que tenía pensado publicar aquí:

KUNG FU PANDA (Lamentable.)

IRON MAN (Psché...)

BATMAN BEGINS (Muy notable.)

BATMAN : EL CABALLERO OSCURO (La leche, ¡mola!)

ARCADIA (¡¡DIOS!!)

Como además de todo parece que soy un plasta cuando escribo, dejo de hacerlo ahora mismo, puesto que me hallo bajo la desagradable sensación de que, si lo hago, seré acusado de ser un plasta.

... dios, soy un pesado, ¿no?

miércoles, 20 de agosto de 2008

Sketchin' Up!


Sí, heme aquí. Os preguntaréis el por qué del título. Bueno; es una pregunta que cuenta con fácil satisfacción: os explicaré el por qué del mismo.

Recientemente, he readquirido (¿existe siquiera ese verbo?) el Google SketchUp, un programa extremadamente simple (dentro de lo que son los programas de diseño profesionales, claro), de dibujo en tres dimensiones. Google, en su carrera informática hacia el monopolio, como tantas otras firmas de empresas y empresarios, ha topado con el campo del aficionado casual al dibujo en tres dimensiones y al profesional con prisa o muy poca paciencia.

No es que sea un mal programa. En absoluto. Cumple con creces con las funciones atribuibles a un programa de su categoría, con algunas adicionales e ingeniosas. Adicionalmente, una extensa y avanzada comunidad de amateurs y aficionados independientes en red permite recavar modelos tridimensionales de prácticamente cualquier cosa. No, no bromeo.

Bueno, cualquier, cualquier cosa...

Mi interés en este programa es puramente ocioso. Lo empleo como un recurso secundario a otras distracciones habituales, como esribir, que tengo. Sé que no publico nada últimamente, que estoy descuidando mucho todo, pero intento corregir ese error. ¿Estáis leyendo esto, no? Bueno, tal vez no... oh, qué más da. La cuestión es que voy a intentar colgar, cada cierto tiempo, algun modelo de los que hago en el SketchUp, con una pequeña explicación adicional. No por nada, sólo quiero obligaros a interesaros.

Un intento bastante patético, ¿verdad?



Torre NÚCLEO

La torre núcleo es una de las instalaciones más frecuentes en las colonias avanzadas auroch o en los complejos coloniales básicos localizados en planetas yermos muy recientemente colonizados o terraformados, e incluso en mundos alienígenas como parte de estaciones militares o científicas de superficie.

En realidad, la torre núcleo no suele aparecer sóla. Es más habitual encontrar estas estructuras en grupos de cuatro (Cuartetos), puesto que una única torre no satisface las necesidades de un asentamiento autosuficiente por sí misma. Por ello, es más frecuente encontrar estas torres en pequeños terrenos protegidos por escudos atmosféricos, que hacen posible la vida de pequeñas comunidades de colonos auroch en planetas recién anexionados o adaptados.


En esencia, las torres núcleo son una combinación entre reactor de plasma, regresor de entropía y bobinas de almacenamiento para el plasma. Producen la base de la alimentación de toda la tecnología auroch, el plasma, un elemento perfecto para la función de transporte de energía en forma líquida (en las bobinas de plasma), de aprovechamiento de dicha energía en forma sólida (en los "cartuchos" de plasma, en la que se mezcla con sustancias estabilizadoras que exigen un alto nivel de carga ionizada, como el que provoca el propio plasma) y de aplicaciones militares del mismo en estado semigas. El plasma gaseoso no existe, en realidad, durante mucho tiempo en un ambiente atmosférico (y es efímero en el vacío); sin embargo, si se mezcla con un componente similar al que aglutina el plasma de los cartuchos, mantiene una cierta coherencia, como una burbuja de gas en un ambiente de temperatura o composición diferente.

Las torres núcleo producen plasma. Cada una de ellas comprende una estación de reacción que permite la producción de este elemento parafisico. Cuando se almacena debidamente, el plasma es sumamente útil, muy rentable y extremadamente eficiente; los cálculos de redimiento de la tecnología auroch basada en el plama emplean como cifra aproximadamada de aprovechamiento de energía el uno; o, lo que es lo mismo, el cien por cien.


A pesar de la sofisticación en la tecnología auroch de las torres núcleo, la producción de plasma entraña riesgos. El más grave es el de fusión "crícea", que genera una cantidad inmensa de energía casi al instante posterior de un escape en las bobinas de plasma de una de las torres. Esta fusión hace que el plasma se abra paso a través de las corazas magnéticas y las múltiples capas de blindaje inteligente que protegieran las propias bobinas; en el mejor de los casos, una de las torres quedará parcialmente destruida y el complejo quedará inutilizado. En el peor, las cuatro torres se fundirán, de manera similar a lo que ocurre con el equipo militar auroch abandonado en el campo de batalla, sin dejar más rastro de su existencia que una montaña de cenizas y de jirones de metal fundido y enfriado.

De todos modos, la relativa limpieza y fiabilidad de este proceso es, hoy en día, insuperable, y casi ningún colono ha presentado quejas o sugerencias acerca de las torres núcleo; protegidas por un cuádruple blindaje pesado, un sistema de escudos externos y, en las más recientes torres, escudos imbuidos, las torres son difíciles de destruir o dañar. En los treinta años que llevan en servicio, las torres de los Cuartetos Meingan 75-EAH (el modelo más empleado hoy en día) se han hecho una visión común en mundos recientemente ocupados por los auroch.




martes, 5 de agosto de 2008

Sangre en Marte

No hay nada que podamos hacer al respecto, lo sé... la ciencia ficción está de capa caída. No porque no se escriba, que se escribe mucho y bastante decente, sino porque los clásicos de la altura de mi adorado Claro de Tierra (de Sir Arthur C. Clarke) y de las siempre peligrosamente geniales obras de Dune y la Fundación (respectivamente, de Herbert -padre- y de Asimov) están siendo abandonados en una explosión perenne de nuevas obras tendentes a una ciencia ficción accesible a todos (sí, es cierto), pero mucho menos hardcore.

En una sóla frase: la ciencia ficción ha pasado de ser ciencia y ficción a ser ficción fantástica.

El ejemplo más claro es uno de los que más duele a la gente, y es la producción cinematográfica: las tres sagas que comienzan por "Star". Star Trek, Stargate y Star Wars. Todas ellas (con las honrosas excepciones de ciertos capítulos de la serie de Stargate SG-1) son flagrantemente acientíficas, tendentes al "sensacionalismo" y brutalmente comerciales. En el mejor de los casos, las peregrinas explicaciones con las que justifican hechos y características específicas de sus universos son parte del tinglado, del atractivo envoltorio con el que esperan vender un producto que, a todas vistas, ha dejado de ser especulativo casi por completo.

Por otro lado, la literatura bien merece mención como oasis perenne de placeres y disfrutes, no sólo con los escritores de la edad de oro. No. Tampoco con los maestros del ciberpunk, o con el inefable Philip K. Dick, o con el imperecedero y adelantado Stanislaw Lem. Hay vida más allá de los clásicos.

Kim Stanley Robinson es un ejemplo de esto. No he leído de él más que un libro, que abre su trilogía de Marte: Marte Rojo. En el libro se relatan las primeras décadas de una enérgica colonización del vecino rojo de la Tierra. Si bien peca de ingenuo en múltiples temas sociales y políticos globales (o, directamente, está desfasado en cuanto al equilibrio de poder y económico actual, ya que se escribió en el ya lejano 1993) es innegable la puntillosa fiebre detallista, el cientifismo, rayano en la neurosis obsesiva, de los autores citados antes como clásicos. Innegable, sí; pero no deja de lado ese carácter aperturista y adelantado a su tiempo de la ciencia ficción del que hacía gala Frank Herbert, un hombre que escribió una novela ecologista antes de que se fletara el Rainbow Fighter, sin llegar a los extremos de venderse al comercialismo salvaje de George Lucas o de volverse excesivamente confuso.

No. El autor de Marte Rojo retrata un Marte plausible, partiendo de una comunidad científica formada por personas auténticas, con sentimientos y personalidades tan realistas (por lo general, tan desequilibradas) que puedes ponerte de veras en su piel... mientras colonizan un mundo y defienden sus posturas en las grandes cuestiones a las que se enfrenta la Humanidad en un nuevo comienzo.

Porque, por increíble que parezca, Marte Rojo no habla de grandes guerras con espadas láser o naves disparándose mutuamente con sus cañones de energía. Habla de supuestos extremadamente realistas, tan realistas que pueden asustar al lector, maravillarle, e incluso repugnarle: revolución, creación, terrorismo, represión, guerra. Porque no es sólo una novela sobre un grupo de gente que quería convertir Marte en un mundo como la Tierra (o todo lo contrario, o no exactamente eso). Esta es una novela pesimista en su tema fundamental: ¿es realmente capaz el ser humano de superar su pasado histórico y hacer un auténtico borrón y cuenta nueva, creando un mundo auténticamente nuevo, o no es sólo incapaz de hacerlo, sino también de pensar alternativas realmente nuevas al pasado?

Desde los problemas de cama hasta las desavenencias políticas y religiosas, desde el sincretismo más idealista al materialismo más avasallador... una crítica a los gobiernos hipócritas, a los individualismos feroces e inflexibles y a las grandes multinacionales, y, a la vez, una novela que coquetea con el ecologismo, la terraformación, la guerra espacial, la sociología, la psicología, las macroestructuras y la inmigración interplanetaria. Todo esto, rodeado del omnipresente polvo rojo, del viento, de las tormentas marcianas, en sus absurdos relieves, sus inmensos abismos y formaciones geológicas, la fría vida en la muerte a la que está condenado el dios de la guerra de la antigüedad...

Sí, damas y caballeros. Estoy bastante enamorado de ese libro. Si caen en mis manos, leeré las dos secuelas: Marte Verde y Marte Azul.